En un momento en el que viajar ya no solo se trata de descubrir destinos, sino de vivir experiencias con significado, Four Seasons propone un itinerario pensado para vivir la esencia de una luna de miel sin necesidad de una boda. La ruta conecta la serenidad cultural y espiritual de Japón con la belleza del océano Índico en Maldivas, creando una escapada diseñada para celebrar el amor, el tiempo compartido y el placer de viajar sin prisa.
Four Seasons ofrece espacios únicos como el Four Seasons Tokyo Otemachi, que invita a descubrir una nueva perspectiva de la ciudad desde las alturas, con una propuesta gastronómica de primer nivel y espacios dedicados al bienestar. En “The Spa” los huéspedes pueden relajarse con tratamientos inspirados en Japón, complementados con saunas y baños japoneses. Entre su propuesta gastronómica destaca el reconocido restaurante Est galardonado con una estrella Michelin, que ofrece cocina contemporánea que integra ingredientes japoneses de temporada convirtiéndose en un destino culinario indispensable.

La segunda parada del viaje continua en Kioto, antiguo centro imperial de Japón, Four Seasons Hotel Kioto ofrece un refugio rodeado de jardines históricos y un estanque centenario, perfecto para sumergirse en la calma y la estética tradicional de la ciudad. Las parejas pueden disfrutar de experiencias de bienestar en el spa inspirado en el principio japonés Ensó, diseñado para conectar cuerpo y mente en una atmósfera de conexión con la naturaleza. Además, una de las grandes apuestas del hotel es su experiencia gastronómica con Sushi Ginza Onodera y su experiencia omakase, así como una propuesta más informal en EMBA Kyoto Grill que destaca por la calidad de sus carnes y mariscos.

Para continuar el viaje de ensueño, Maldivas se ha consolidado en los últimos años como uno de los destinos perfectos para las parejas. Este archipiélago, con aguas cristalinas, villas sobre el agua y resorts exclusivos, se convierte en el escenario idílico para crear momentos inolvidables.
Entre los complejos más icónicos destacan los Four Seasons Resort Maldivas, que ofrecen tres experiencias referentes del lujo más elevado: la isla jardín Kuda Huraa, el entorno idílico dentro de la reserva de la biosfera Landaa Giraavaru, y la isla privada Voavah.
Four Seasons invita a descubrir la esencia auténtica del archipiélago en su refugio Kuda Huraaa, una isla-jardín con 96 alojamientos entre villas frente a la playa y bungalós sobre el agua diseñados para integrarse en la naturaleza. Esta isla ofrece experiencias únicas a sus huéspedes como el spa “Island Spa” con tratamientos marinos, terapias y rituales nocturnos bajo las estrellas. Por otro lado, su propuesta gastronómica con cuatro restaurantes ofrece un viaje de sabores frente al mar que explora desde la cocina india artesanal de Baraabaru hasta la esencia mediterránea de Reef Club. Además, el resort se convierte en el lugar perfecto para vivir el estilo de vida surfero gracias a su centro de buceo.
Otra de sus experiencias más privadas y comprometidas con el medioambiente es Landáa Giraavaru, que se erige como un santuario de lujo donde la belleza de la naturaleza se combina con el bienestar personal. Esta joya oculta del atolón de Baa cuenta con 44 acres de jungla virgen, una laguna de 2,5 kilómetros y playas de arena blanca, convirtiendo el resort en un auténtico refugio para la desconexión.
El resort cuenta con tratamientos de lujo como la experiencia AyurMa, una terapia de yoga que invita a los huéspedes a restaurar cuerpo, mente y alma. El icónico resort también cuenta con cuatro propuestas gastronómicas diferentes que van desde la cocina contemporánea de Blu Beach Club hasta las combinaciones exóticas de inspiración árabe en Al Barakat.
Además, el complejo destaca por ser pionero en la integración del turismo de lujo con proyectos de conservación, como su Centro de Rehabilitación de Tortugas, su proyecto Maldvian Manta Ray y su programa de restauración de corales Coral Reefscapers.
