mayo 25, 2024

Setúbal tiene el sabor de una ubicación privilegiada en un país de buen comer. Con una mirada al Atlántico y resguardado por el Parque Natural de Arrábida, el municipio de Setúbal sabe a mar, pero también a vino, a queso y a dulces típicos de elaboración artesanal. Viandas que se han ganado el calificativo de imprescindibles una vez se visita este rincón azul en el centro de Portugal.

Sabores del mar

Por su frescura y calidad —palabra de las corrientes más frías de la costa y la riqueza del fitoplancton de las laderas de la sierra—, el pescado es la base de la oferta gastronómica y sello de la región, convertido ya en referente nacional y cada vez más conocido internacionalmente. Las sardinas, por ejemplo, son uno de sus principales productos y excusa para la organización de celebraciones. De hecho, fueron consideradas una de las siete Maravillas de la Gastronomía en Portugal.

Las ostras son parte de la historia de Setúbal. Producidas en el Estuario de Sado, llegaron a emplear a más de 4.000 personas en el siglo XX y ahora es uno de los platos más habituales en los restaurantes de la zona. Como lo son también el choco frito (sepia), preparado de una forma propia que lo hace identitario, la caballa, salmonetes, rape o besugo, entre otros muchos.

Para saborear el Atlántico y conocer Setúbal a través del paladar, también son indispensables en cualquier viaje platos como la açorda, una sopa a base de pan duro, ajo, cilantro y marisco; o la caldeirada, que en su forma tradicional reúne siete tipos de pescado local.

El gusto de Azeitão

En el precioso pueblo de Azeitão, en la sierra de Arrábida, se preparan algunos de los productos gastronómicos más deliciosos de Portugal. Es el caso del queso Denominación de Origen Protegido en Europa del que toma el nombre queijo de Azeitão, una especie de torta del Casar portuguesa, tan rico como peligroso. Una vez lo pruebas, es imposible parar. Semiblando y de elaboración artesanal con leche de oveja sin pasteurizar, resulta un manjar cremoso y con un toque picante, ideal para degustar en el aperitivo solo, con pan, o con mermelada de postre.

El maridaje

No hay nada como un buen vino para acompañar estas delicias y explotar al máximo sus matices y sabores. El microclima de Setúbal favorece el cultivo de la vid, lo que hace posible la cosecha de vinos que han sido premiados internacionalmente. En este pequeño territorio se producen caldos con aromas florales en los blancos, suaves sabores especiados y frutos del bosque en los tintos, sin olvidar el Moscatel de Setúbal, rey de la producción con Denominación de Origen Controlada. El matiz dulce perfecto para poner el punto final a cualquier comida o acompañar a los incontables postres de la zona.

El toque dulce

Teniendo en cuenta que tanto las naranjas como la miel son productos estrella en la región, uno se puede imaginar cómo de su combinación salen múltiples recetas de pequeños dulces que resultan una tentación para el estómago. Además de los típicas esses de Azeitão, la tarta de queso y almendras o los merengues llamados amores, recibe especial mención a las tortas de Azeitão, la guinda final perfecta para los golosos. Una receta a base de huevo, azúcar, agua y un poco de limón y canela ha hecho que sea uno de los dulces más típicos y aclamados en Portugal.

Para más información:
Inés Menéndez – ines.menendez@newlink-group.com
Marina Suárez – marina.suarez@newlink-group.com
Telf: 917 81 39 87

 

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