octubre 7, 2026

Cuando septiembre llega, Mallorca cambia de ritmo, pero no de esencia. De los baños al atardecer a navegar por aguas cristalinas, Four Seasons Resort Mallorca at Formentor reúne ocho planes para seguir disfrutando del Mediterráneo cuando el verano oficialmente llega a su fin

Mallorca, agosto de 2026 – Hay veranos que no deberían terminar en agosto. En Mallorca, septiembre invita a bajar el ritmo, disfrutar de la isla con mayor calma y seguir aprovechando todo aquello que hace del Mediterráneo uno de los destinos más deseados: el mar, la naturaleza, la gastronomía y esos pequeños momentos que convierten una escapada en un recuerdo.En el extremo norte de la isla, Four Seasons Resort Mallorca at Formentor propone alargar el verano a través de una selección de experiencias que conectan al huésped con el paisaje y la esencia de Formentor. Desde practicar yoga frente al mar hasta navegar por aguas cristalinas, disfrutar de un picnic entre jardines o contemplar el atardecer, estas son ocho razones para posponer la vuelta a la rutina.Empezar el día con yoga frente al MediterráneoHay pocas formas mejores de empezar la mañana que hacerlo rodeado de naturaleza y con el Mediterráneo como telón de fondo. El programa de bienestar de Four Seasons Resort Mallorca at Formentor aprovecha el entorno natural del resort para ofrecer sesiones de yoga y meditación frente al mar, además de propuestas de movimiento al aire libre. Un comienzo pausado para conectar con el paisaje antes de que empiece el día.Disfrutar de un buen baño en una localización de ensueñoPorque el verano no debería terminar sin un último chapuzón. Las piscinas exteriores del resort, incluida su infinity pool con vistas al Mediterráneo, y la playa de Formentor, con sus aguas cristalinas y rodeada de naturaleza, invitan a seguir disfrutando del agua incluso cuando septiembre empieza a marcar el final de la temporada. Para quienes buscan nuevas formas de explorar la costa, el programa Medventures reúne también experiencias de kayak, e-foil, wingfoil y diferentes excursiones marítimas.Hacer un picnic entre jardines mediterráneosAlargar el verano también significa recuperar el placer de hacer planes sencillos al aire libre. Four Seasons Resort Mallorca at Formentor propone picnics gourmet escondidos entre sus jardines mediterráneos, una manera diferente de disfrutar de la gastronomía rodeado de naturaleza. La experiencia forma parte de un programa de propuestas privadas que incluye también cenas entre viñedos y mesas bajo los arcos de piedra de Finca Cases Velles.Degustar un cóctel de autor con vistas al marAlargar el verano también significa encontrar tiempo para disfrutar sin prisas. En Cercle, el elegante lobby bar de Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, los cócteles de autor se disfrutan en un ambiente sofisticado y con el Mediterráneo como telón de fondo. El plan perfecto para dejar que la tarde se alargue mientras cae el sol y disfrutar de una de esas pequeñas cosas que hacen que septiembre siga sabiendo a verano. Navegar por aguas cristalinasHay lugares que se entienden mejor desde el mar. Desde Four Seasons Resort Mallorca at Formentor es posible embarcarse en travesías privadas por la costa de Formentor, con la posibilidad de descubrir calas escondidas, practicar snorkel o simplemente fondear y dejarse llevar por el paisaje. Una manera de experimentar el Mediterráneo desde otra perspectiva, lejos de las rutas más habituales.Contemplar el atardecer desde FormentorCuando el día empieza a bajar el ritmo, la luz se convierte en uno de los grandes protagonistas del paisaje. El resort ofrece recorridos para contemplar el atardecer, una oportunidad para descubrir la costa y los paisajes de Formentor mientras el sol desaparece sobre el Mediterráneo. Un momento que resume a la perfección esa sensación de que el verano todavía puede durar un poco más.Alargar la sobremesa sobre el marLa gastronomía es uno de los grandes pilares de Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, con seis conceptos gastronómicos que recorren diferentes cocinas sin perder el vínculo con el producto local y la tradición mediterránea. Entre ellos, Llum i Sal, situado junto a la playa de Formentor, propone una cocina relajada basada en pescados, mariscos y arroces elaborados con producto de proximidad. Un escenario pensado para sentarse frente al mar, disfrutar de una comida sin prisas y dejar que la sobremesa se alargue.Empezar el día viendo delfines en libertadPara quienes buscan una experiencia realmente especial, el resort propone Amanecer con delfines salvajes, una salida privada en barco al amanecer que permite acompañar a pescadores locales en las zonas de avistamiento de cetáceos. Una forma extraordinaria de descubrir el Mediterráneo cuando la isla todavía está despertando y vivir uno de esos momentos que difícilmente se olvidan.Mucho más que alargar el veranoEstas ocho experiencias son solo una parte de una propuesta que entiende Formentor como un destino en sí mismo. Más allá del alojamiento, Four Seasons Resort Mallorca at Formentor combina naturaleza, gastronomía, bienestar, cultura y experiencias inmersivas para descubrir la península desde diferentes perspectivas. El resort ocupa un enclave privilegiado entre pinares, la playa de Formentor y espacios patrimoniales como Finca Cases Velles, una finca documentada desde el siglo XV y vinculada a la historia cultural de la isla.La programación gastronómica y experiencial se extiende durante toda la temporada con iniciativas como Social Table, que reúne a chefs de prestigio en torno al producto local y los vinos de Vinyes de Formentor, y las 4 Hands Dinner, que unen al equipo culinario del resort con chefs invitados para crear propuestas a cuatro manos. A ellas se suman experiencias privadas que llevan la gastronomía a algunos de los espacios más singulares de Formentor, desde cenas entre viñedos y mesas bajo los arcos de piedra de Finca Cases Velles hasta picnics gourmet entre jardines mediterráneos, convirtiendo cada encuentro en una forma diferente de descubrir el paisaje y la identidad de Mallorca.Porque en Formentor el final del verano no tiene por qué significar el final de los planes. Septiembre ofrece otra manera de vivir Mallorca: con más calma, más tiempo y la posibilidad de seguir disfrutando del Mediterráneo como si agosto todavía no hubiera terminado.

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