Conscious Travel: destinos para conectar con la naturaleza

Existe una nueva forma de viajar que apunta a un modo de relacionarse con los destinos más holístico y respetuoso, en el que el viajero descubre la naturaleza a su alrededor de una forma consciente y honesta. Una contra tendencia que huye del turismo masivo y busca alojamientos que aportan una experiencia más allá de las excursiones programadas, ya sea por su emplazamiento o por su programa gastronómico o experiencial, que se integra en el entorno que le rodea de una forma especial.  Te los descubrimos:

Entorno natural mexicano

Royal Hideaway Playacar: Un coqueto hotel boutique ubicado en una de las diez mejores playas del mundo: Playa del Carmen – México. El emplazamiento no puede ser más idílico: instalaciones orientadas al mar y a la espectacular playa de 10 km de distancia en la que pasear por la costa hasta el atardecer. Palmeras, paseos por la arena y la brisa del mar. ¿Se puede pedir más? Lo cierto es que sí, el hotel se encuentra además situado cerca de entornos naturales únicos en México como el Cenote Dos Ojos.

Tenerife desde otro punto de vista

Royal Hideaway Corales Resort: ser el hotel conectado al mar y a la naturaleza de Tenerife ha llevado a este nuevo resort ubicado en Costa Adeje a convertirse en El Mejor Hotel de Europa 2018 en los Europan Hospitality Awards.

Un sueño para los amantes de los parajes naturales: con el mar de fondo y el Teide a sus espaldas, el lugar no puede antojarse más idílico. Además, tanto la gastronomía de sus restaurantes basada en la concina de kilómetro cero, sino que además el hotel reserva a sus huéspedes planeas personalizados orientados a conectar con la isla como buceo, visitas a viñedos o  salidas en velero para avistar cetáceos.

Naturaleza 360º

Barceló Bávaro Grand Resort: bañado por la arenas del Caribe dominicano, el resort es un paraíso lleno de vegetación en cada uno de sus rincones. No sólo con instalaciones en plena playa que permiten disfrutar de un día de sol y de innumerables deportes acuáticos, sino por su cercanía a puntos de interés natural únicos en República Dominicana como Samaná, Montaña redonda, o El Salto del Limón. Además, el hotel se ha planteado como un entorno de zonas verdes que fomenta la creación de espacios para disfrute del visitante que conviven con la fauna local, como su campo de golf The Lakes: un paraíso verde entre palmeras en el que aves locales como los flamencos comparten espacio con los aficionados a este deporte tan vinculado a la naturaleza.

Conectar con la desconexión

La Bobadilla, a Royal Hideaway Hotel, es un silencioso hotel situado en medio de la Sierra de Loja en el que un sueño reparador al que entregarse a cualquier hora del día en plena naturaleza en indispensable. Para conectar con los cientos de olivares que se encuentran alrededor, el hotel dispone de sillones colgantes situados en los lugares más insospechados y recónditos.

Para duplicar el efecto relax de una siesta a aire libre en clave slow los huéspedes pueden poner en marcha una ritual pre-siesta con una infusión de hojas de olivo, cuyas propiedades beneficiosas para la salud están probadas por numerosos estudios; entre ellas están la reducción del colesterol y la presión arterial, y su efecto antioxidante, anti viral y diurético.

El trópico en España

Royal Hideaway Sancti Petri: Viajar para perderse o viajar para encontrarse; con uno mismo, y con la naturaleza.  Algo que solo consiguen destinos como este hotel a pie de playa (y no cualquiera, la de La Barrosa, famosa por sus banderas azules, profundidad, longitud y arena blanca), que conecta al huésped con la naturaleza de sus 35.000 metros de jardines tropicales, tele-transportando a quien acude a él al trópico –sin necesidad de abandonar España-. Un entorno tan idílico que, además, se aprovecha para hacer en él actividades relacionadas con el bienestar, como spinning mirando la puesta de sol o yoga frente al mar.

La otra Ibiza

Barceló Portinatx: en el tranquilo norte de la idílica isla pitiusa de Ibiza se encuentra este hotel boutique frente a la Cala de Portinatx, un lugar privilegiado en el que sumergirse en un mar de sensaciones disfrutando del otro ocio enriquecedor de esta tierra mediterránea. Su ubicación, alejada de los sitios turísticos y del bullicio, lo convierten en un refugio único para relajarse y conocer la auténtica esencia boho-chic de la isla por tierra y mar.

A través de experiencias únicas y exclusivas como visitar la selecta isla vecina de Formentera en velero, saborear su gastronomía hippie en una velada zen frente al mar, o contemplar atardeceres inolvidables en el Noray Restaurant con un mojito de hierbas ibicencas, los huéspedes podrán sentir la magia de esta naturaleza irresistiblemente bohemia.

Para más información:

Gerardo Peña Agudo: gpagudo@flymetothemoon.es

Miriam Bermejo Gómez: mbermejo@flymetothemoon.es

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